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Monte de A Croa |
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El lugar donde se celebran los actos de crucifixión, muerte y desenclavo de Jesús en nuestra parroquia de Sª Mª de Paradela, son en el monte de A Croa, un lugar que ha sido definido en muchas ocasiones como el Calvario, debido a su parecido con el lugar original que nos define la Santa Biblia.
Posiblemente la Semana Santa no hubiera tenido tanta importancia, de no
ser por el espectacular escenario natural que posee. Esta tradición de
hacer aquí estos actos comenzó en el año 1992, tras un tremendo trabajo de
Fernando Oubiña, que vio como ese lugar, un tanto abandonado por aquel
entonces, podía convertirse en un sitio clave para las escenificaciones
antes referidas. El monte objeto de estas líneas, era antiguamente una
cantera de explotación de granito, pero con el paso del tiempo y la falta
del mineral, quedó abandonada y viéndola ahora, parece que ha sido
trabajada para semejarse al calvario, pues el visitar este lugar, parece
transportarte al mismísimo Gólgota, sentimiento que se multiplica en el
momento de Pascua, cuando se puede disfrutar de la escenificación. Todo parece que está hecho y estudiado al más mínimo detalle, pues no faltan las escaleras que dan acceso al lugar de la crucifixión, la explanada en el que son colgados tanto Jesús como los dos ladrones, y no faltan los asientos en piedra que se han hecho para que las personas puedan disfrutar mucho más del espectáculo al que acuden. Las bancadas realizadas en piedra hace dos años, dan un aspecto de teatro enclavado en naturaleza, un teatro que se viste de gala el viernes santo, tanto por la mañana, con la crucifixión y muerte, como por la noche, con la escenificación del desenclavo.
Para dar una mayor importancia y asemejarse aún más al lugar real en el
que fue muerto Jesús, la iglesia queda a unos 500 metros del monte A Croa,
y la gente puede disfrutar y vivir un Vía Crucis desde el iglesiario hasta
el lugar de la crucifixión. En Paradela hacemos el Vía Crucis en Pascua,
concretamente el viernes santo por la mañana, cuando después de
escenificar en el atrio de la iglesia el juicio de Jesús ante Pilatos y el
rey Herodes, lo cargan con la cruz y se va en procesión rezando y
escenificando el Vía Crucis hasta el Monte de A Croa. La vivencia y
realismo con que se realiza cada uno de los actos, tanto lúdicos como
religiosos, hacen retroceder a los visitantes al mismo tiempo en el que
nos narra la historia, ha sucedido la Pasión. Pero todo ello respaldado
por unos escenarios naturales que invitan a la participación y a la
vivencia total de los actos que en ese momento se están viviendo. El Monte de A Croa está abierto todos los días del año, y puede visitarse siempre que se quiera, pudiendo disfrutar de una tranquilidad y silencio solo roto por el ruido de algún pajarillo que se mueve intranquilo entre los árboles que bordean el escenario. Después de sentarse un momento en las bancadas de piedra, puede dar un paseo subiendo las escaleras que dan acceso al lugar donde se escenifican los actos, y si aún tiene fuerzas, puede aprovecharlas para descubrir las diversas clases de especies que se confieren en esta zona. Así mismo, y si usted lo desea, muy cerca de este lugar puede encontrar una piedra movediza, una piedra de grandes proporciones apoyada en un punto de inflexión, y que con un pequeño empujón puede moverla. Si quiere disfrutar de un lugar tranquilo y que le haga recordar el verdadero Calvario, no deje de visitar el Monte de A Croa.
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